La gente no conoce, no
entiende, no actúa, no decide, no recapacita, no perdona, no escucha, no ve, no
siente, no sueña, no intenta, no piensa,
no nota, no habla, no vive...
La gente cae hacia arriba,
muere viviendo, camina sin moverse, respira sin aire...
La gente...la gente somos
todos, todos somos gente, independiente de los demás, pero nos necesitamos,
como estrellas que caen por que el cielo necesita llorar para razonar sobre si
debemos estar aquí.
Mi mentira, mi hermosa
mentira; deseo que el momento de euforia que invade todo mi ser al escribir
todo lo que pienso y no digo, dure para siempre, para así poder escribir
eternamente mientras el tiempo, nuestro mejor maestro, mata a sus alumnos, y
estos vuelven a aprender siendo otros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario