- Camarero, un vaso de cicuta, me ha entrado la sed.
Y los recuerdos...
+ Claro, pero tenemos una amplia variedad, incluso algunos con sabor a mojito, realmente refrescantes.
-¿Que más me da el sabor? Yo solo quiero matarme.
+ Bueno, mejor irse de este mundo con buen sabor de boca ¿Cierto?
- Cierto. Lástima que mis papilas gustativas hoy no estén de humor para aguantar cualquier infecta bebida que mañana me produzca dolor de cabeza.
+ ¿Y a que se debe ese desdén por la vida y el querer "desconectar"? Si se me permite preguntar, claro.
- Mujeres, no demasiadas, si no una en concreto, usted ya me entiende.
+ Perfectamente, pero no lo veo razón para querer hundirse en la más completa oscuridad. Sinceramente, lo que le recomiendo es un buen pelotazo, mañana media caja de amiguitos de la resaca y visitarme de vez en cuando para una revisión.
- De momento le haré caso; acérqueme un cenicero y una copa con poco hielo y mucho whiskey.
+ No se permite fumar dentro del local, lo siento.
- ¿Tengo que pedirle otra vez la cicuta?
+ Aquí tiene el cenicero, que disfrute del trozo de noche del que vaya a acordarse.