sábado, 13 de octubre de 2012

Amargor recién despertado.

"Ah, amor, amargo sentimiento cuando termina. 

Me rasco la cabeza y calada a calada termino el pitillo, matándolo irrisoriamente contra lo que unos días era una taza de desayuno y otras era un cenicero. 

Me levanto, me siento, me tumbo, me debato entre la mediocridad de mis pensamientos y la grandeza de mis sueños. Cojo una libreta; apunto. Mil versos que mueven el trazo inerte del pulso cardíaco que dibuja a cinceladas rápidas y acertadas palabras y palabras, frases y frases, toda la disidencia sensorial que se me escapó cuando de los labios de aquella sombra del pasado se exhaló un te quiero pero no puedo, una mentira tan dañina como el veneno más lento o la metralla en el pecho del moribundo soldado. 

Estampo la libreta, quemo la punta de otro de los tristes palitos de tabaco y me debato entre la miseria y la comedia más clásica griega.

 Bah, otra noche igual."