martes, 2 de octubre de 2012

Sentimiento.



Ola de absoluta difusión sobre lo que aún son los trazos de un alma errante, que busca el consuelo en el tiempo, reprimido, de la gota de agua congelada, atrapada en un río invariable.

¿Qué ha pasado para que esto pueda definir lo indefinible del espíritu de un     trotamundos, que, sin salir de casa, tiene experiencias suficientes para contar durante una semana?

¿Cuál es el futuro del sentimiento que no se puede decir, oler, palpar...?

¿Cómo un cirujano del pensamiento puede cortar la entramada red de órganos que soportan mi pesar y eliminar el cáncer del mutismo auto-infligido sobre el corazón acelerado?

Palabras Ahogadas


Palabras ahogadas dentro del inmenso universo que tiene como fin y principio la grandiosidad de un acto desprovisto de repuesta, algo que siendo imposible es la raíz de cualquier cosa, de todo y nada, de la libertad de un preso encarcelado entre muros de hormigón  que colorean su vida de transparente exasperación.

La oportunidad de ver la respuesta todas las preguntas jamás pensadas y que solo son teorías de salvación de algo que no existe...

Tráeme de ese inmenso vacío que hace de mi vida un agujero infinito, donde me congelo y me quemo en lo inconmensurable de una oscuridad alumbrante.

La gente


La gente no conoce, no entiende, no actúa, no decide, no recapacita, no perdona, no escucha, no ve, no siente, no sueña, no intenta, no piensa,
no nota, no habla, no vive...

La gente cae hacia arriba, muere viviendo, camina sin moverse, respira sin aire...

La gente...la gente somos todos, todos somos gente, independiente de los demás, pero nos necesitamos, como estrellas que caen por que el cielo necesita llorar para razonar sobre si debemos estar aquí.

Mi mentira, mi hermosa mentira; deseo que el momento de euforia que invade todo mi ser al escribir todo lo que pienso y no digo, dure para siempre, para así poder escribir eternamente mientras el tiempo, nuestro mejor maestro, mata a sus alumnos, y estos vuelven a aprender siendo otros.