"Ah, amor, amargo sentimiento
cuando termina.
Me rasco la cabeza y calada a calada termino el
pitillo, matándolo irrisoriamente contra lo que unos días era una
taza de desayuno y otras era un cenicero.
Me levanto, me siento, me
tumbo, me debato entre la mediocridad de mis pensamientos y la
grandeza de mis sueños. Cojo una libreta; apunto. Mil versos que
mueven el trazo inerte del pulso cardíaco que dibuja a cinceladas
rápidas y acertadas palabras y palabras, frases y frases, toda la
disidencia sensorial que se me escapó cuando de los labios de
aquella sombra del pasado se exhaló un te quiero pero no puedo, una
mentira tan dañina como el veneno más lento o la metralla en el
pecho del moribundo soldado.
Estampo la libreta, quemo la punta de
otro de los tristes palitos de tabaco y me debato entre la miseria y
la comedia más clásica griega.
Bah, otra noche igual."
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