domingo, 15 de julio de 2012

Materia Inerte, espíritu voluble.


Todo. 
Nada. 
En compañia me siento solo, y en la más triste soledad me siento rodeado.

 Vivo en una eterna duermevela, sintiendo la urgente necesidad de correr, romper con todo y huir, de estremecerme y sentir el paso del tiempo. 

En días me busco, en días me encuentro y en días me suicido, cual agonizante mente brava y despechada de un cuerpo infeliz. 

No me muevo, pero no estoy donde estaba.
 Quiero saber si me engaño o me seduzco con pretensiosas fantasías itinerantes del circo de los amargos al cual entro ocasionalmente, me decepciono y abandono la función en su clímax. 
Soy poseido por mis demonios cual jovencita violada por la ferviente necesidad de un hombre loco. 

Me cubro de pretextos y vanas palabras, defendiendo a capa y espada lo único que me diferencia del resto.
 Muero, apuñalado; resucito, agujereado 100 veces, por la simple exhalación de una musa que besó a un gélido cadaver viviente. 
"No seré yo si nunca fui yo mismo, ni seré el si nunca me hice el amor desnudo."

No hay comentarios:

Publicar un comentario